Rajoy enturbia la semifinal España‑Francia con su columna “racista”

La columna del expresidente Mariano Rajoy, publicada el lunes, acusó a la selección gala de jugar “sin franceses” y volvió a centrar la atención en la semifinal que se disputó el 14 de julio, día de la Fiesta Nacional francesa. El artículo, calificado como “racista” por parte de la opinión pública, añadió una carga emocional que eclipsó el propio encuentro.
En el texto, Rajoy afirmó que la “Selección de Francia compite sin franceses”, una frase que encendió el debate en redes y entre dirigentes deportivos. La semifinal, programada para la jornada festiva, ya llevaba una expectación histórica; ambos equipos habían disputado tres encuentros oficiales en los últimos diez años, con resultados equilibrados. La reacción no tardó en llegar: jugadores españoles expresaron su desaprobación, mientras que la Federación francesa lanzó un comunicado defendiendo la diversidad del plantel. La polémica provocó que el ambiente en el estadio se tornara más cargado de lo habitual, con cánticos y banderas que reflejaban la tensión generada por la intervención política.
Este episodio se inscribe en una larga tradición de rivalidad futbolística entre España y Francia, donde los partidos suelen ir acompañados de comparaciones de estilos y de orgullo nacional. Sin embargo, la interferencia directa de una figura política de la talla de Rajoy es poco frecuente; la última vez que un expresidente español había intervenido en la esfera deportiva fue en 2004, cuando comentó sobre la estrategia del equipo nacional. La coincidencia de la fecha, la Fiesta Nacional, otorga al duelo un simbolismo adicional que siempre ha elevado la presión sobre los jugadores.
Las repercusiones pueden ir más allá del terreno de juego. La columna ha puesto en jaque la imagen de la selección gala, obligando a la federación a reforzar su mensaje de inclusión y a gestionar posibles tensiones internas. En el plano diplomático, el episodio podría generar un intercambio de declaraciones entre ambos gobiernos, aunque ambos han intentado mantener la distancia para no politicizar el deporte. Para los aficionados, la polémica añade una capa de expectativa que podría influir en la asistencia y el consumo mediático del partido. En cualquier caso, la semifinal ya está marcada por una sombra que trasciende el resultado y que permanecerá en la memoria de los seguidores durante mucho tiempo.