Barça apuesta por la presión de Julián Álvarez para forzar su salida del Atlético

El Barcelona sigue presionando para fichar a Julián Álvarez, primer objetivo del club para reemplazar a Robert Lewandowski en la línea ofensiva. El intento, iniciado el año pasado, se ha retrasado y ahora la directiva culé confía en que la táctica de presión y desgaste sobre el jugador y el Atlético de Madrid acelere la transferencia antes del cierre de julio.
En los despachos del club, dirigentes y técnicos aseguran que la estrategia consiste en crear tensión tanto en el argentino como en el conjunto rojiblanco. Joan Laporta explicó que, cuando un jugador quiere marcharse, el Barça adopta una postura firme para evitar que el futbolista quede insatisfecho. La presión se extiende a la negociación con el Atlético, que mantiene una cláusula de rescisión de 500 millones de euros y ha rechazado la oferta del Barça, pese a la voluntad declarada por Álvarez de trasladarse al Spotify Camp Nou.
El objetivo de la presión es doble: que el argentino refuerce su deseo de firmar y que el Atlético ceda ante la fecha límite de la propuesta. La directiva culé ha señalado que la oferta, aunque económicamente significativa, no cubre todas las exigencias rojiblancas y tiene una caducidad que obliga al rival a decidir pronto. Mientras tanto, el Atlético se muestra intransigente y prefiere no responsabilizar al futbolista, manteniendo la relación con él y sus agentes.
Esta maniobra se produce mientras Hansi Flick, entrenador del Barcelona, busca definir su plantilla para la temporada 26‑27 y aspira a conquistar la Champions League. La directiva ha dejado claro que, aunque cuenta con planes B, confía en que la presión sobre Álvarez y el Atlético será suficiente para cerrar el fichaje. Laporta ha subrayado que la decisión final dependerá del desarrollo de las dos semanas restantes de julio, y que una oferta limitada en el tiempo busca forzar la aceptación.
Si la operación se concreta, el argentino se uniría a un Barcelona que ya cuenta con ocho jugadores que forman parte de la selección española, lo que, según la directiva, podría favorecer la decisión de Álvarez. En caso contrario, el club mantendrá otras alternativas, pero su objetivo sigue siendo asegurar al delantero que sustituirá a Lewandowski y reforzará la ambición europea del equipo.