Mourinho regresa al Madrid

El entrenador portugués vuelve a la Liga después de 13 años y su gente cercana ha encontrado a un entrenador algo diferente al que fue el líder del conjunto blanco hace más de una década. En su primera etapa, el equipo vivió unos años ultracompetitivos ante el Barça de Guardiola, con guerras de guerrillas en el campo y fuera de él, y una tensión constante que terminó provocando su adiós. Ahora, el portugués vuelve con un vestuario al que todo el mundo mira con lupa, y admite que "veremos cuando lleguen los malos momentos, que llegarán". En una rueda de prensa, Mourinho contestó a preguntas y mostró talante, reflexión, pausa y ganas de hablar de todo. Muchos esperaban una versión similar a la de esos años, pero los que comparten día a día con él insisten en que ha cambiado: "Elige muy bien sus batallas". Y eso no significa que no las tenga. El 'nuevo' Mourinho que ha aparecido estos días por la ciudad deportiva está, insiste, "muy tranquilo". Menos interesado en la guerra permanente y obsesionado con devolver al Madrid la confianza que han mostrado en él. Mourinho ha vivido situaciones límite en sus últimos años, pero parece haber bajado revoluciones. En Valdebebas, todos esperan el momento en el que salga a defender al club cuando sea necesario, pero no se desgastará como en su primera etapa. Su relación con el presidente le otorga una posición de autoridad y hay una confianza construida que le permite sentirse respaldado desde el primer día. El Madrid recupera así a Mourinho, pero no exactamente al Mourinho del que se separó en 2013. Tiene más kilómetros en los banquillos y una colección mayor de victorias, derrotas y cicatrices. Ya no parece necesitar demostrar permanentemente quién manda porque el vestuario sabe de sobra de dónde reside la autoridad de Valdebebas ahora mismo: "El compromiso es innegociable", advirtió. Un nuevo Madrid, un nuevo Mourinho.