Arnold Schwarzenegger y Sylvester Stallone: la rivalidad que marcó el cine de acción

La rivalidad entre Arnold Schwarzenegger y Sylvester Stallone se reveló en el documental televisivo ‘Arnold & Sly: Rivals, Friends, Icons’ (2024), distribuido por Fox. En él, los dos actores recuerdan cómo durante los años 80 y 90 compitieron por liderar el género de acción, llegando incluso a medir su desempeño en el número de bajas y en el porcentaje de grasa corporal. Schwarzenegger recordó que, mientras Stallone mantenía un 7 % de grasa corporal, él se obsesionó hasta alcanzar un 10 %. Esa “competencia con el propio cuerpo” se trasladó a la pantalla: el austríaco pidió una ametralladora de tanque para superar la del ex‑boina verde de Stallone en ‘Rambo’, y la producción le aseguró que no podría sostenerla. El actor, sin embargo, insistió en encontrar la manera de hacerlo, y en ‘Depredador’ terminó usando el arma que describió como “más grande que la que lleva Stallone”. Stallone alcanzó la fama con dos sagas emblemáticas. La trilogía de ‘Rocky’ lo lanzó al estrellato como el boxeador italoamericano de Filadelfia que persigue el título mundial de peso pesado. Después, la figura del ex‑soldado de Vietnam, John Rambo, consolidó su imagen de héroe de acción en la saga homónima. Además, Stallone protagonizó películas como ‘Cobra, el brazo fuerte de la ley’ (1986), ‘Demolition Man’ (1993), ‘Máximo riesgo’ (1993) y ‘Juez Dredd’ (1995). Schwarzenegger, después de una carrera como culturista, irrumpió en Hollywood con ‘Conan, el bárbaro’ (1982) y se afianzó como ícono del género gracias a ‘Terminator’ (1984). Continuó con títulos como ‘Comando’ (1985), ‘Depredador’ (1987), ‘Desafío total’ (1990) y ‘El último gran héroe’ (1993). La competencia entre ambos impulsó cada producción, llegando a comparar el número de muertes en sus películas: Stallone “acabó con 28 personas” y Schwarzenegger “con 32”, y más adelante “80” frente a “87”. Esta rivalidad alimentó el auge del cine de acción en las dos décadas mencionadas, atrayendo a un número inusitado de espectadores a las salas. Al final, los dos intérpretes admiten que, pese a los enfrentamientos, la competencia los obligó a superarse y a crear algunas de las películas más recordadas del género.