Ian Linnell advierte que frenar la inmigración ralentizará el crecimiento español

El presidente de la agencia de calificación Fitch, Ian Linnell, ha señalado que cualquier restricción a la inmigración provocará una desaceleración del ritmo de expansión económica en España. Además, ha alertado de un posible estallido de burbujas en los mercados financieros y ha manifestado que la inteligencia artificial afectará negativamente al empleo en el corto y medio plazo.
Linnell sostiene que la medida de “echar el freno” sobre la llegada de trabajadores extranjeros reducirá la oferta de mano de obra disponible, lo que obligará a las empresas a posponer inversiones y a limitar la creación de puestos de trabajo. Desde su posición en Fitch, el analista considera que la combinación de una menor inmigración y la incertidumbre generada por la IA crea un escenario propicio para la aparición de desequilibrios financieros, con la posibilidad de que los precios de activos alcancen niveles insostenibles. En su evaluación, la presión sobre los mercados no se limita a la esfera bursátil; también afecta a la financiación de proyectos estructurales que dependen de la confianza de los inversores.
En los últimos años, el crecimiento del Producto Interior Bruto español ha oscilado entre el 1,5 % y el 2,5 % anual, impulsado en parte por la llegada de inmigrantes que han cubierto vacantes en sectores como la construcción, la hostelería y la tecnología. La tendencia migratoria ha mantenido una media de 500 000 nuevos residentes al año, cifra que ha contribuido a equilibrar la demografía envejecida del país. Paralelamente, la adopción de sistemas de inteligencia artificial avanza rápidamente, con una inversión que supera los 3 000 millones de euros en desarrollo tecnológico. Sin embargo, la rápida automatización genera dudas sobre la estabilidad de los puestos de trabajo tradicionales, especialmente en actividades que requieren habilidades intermedias.
Si los responsables políticos optan por limitar la inmigración, la economía española podría experimentar una reducción del dinamismo que ha caracterizado la última década. Las empresas podrían enfrentar mayores costes de contratación y una menor flexibilidad productiva, lo que repercutiría en la competitividad internacional. Por su parte, los trabajadores potenciales podrían encontrarse con menos oportunidades, mientras que los inversores podrían mostrarse más cautelosos ante la posible aparición de burbujas financieras. En este contexto, la advertencia de Linnell plantea la necesidad de equilibrar la política migratoria con estrategias que mitiguen el impacto de la IA, garantizando al mismo tiempo la estabilidad del mercado laboral y la salud de los sistemas financieros.