Condenan a muerte a dos británicos y a un marroquí en Donetsk

Los tribunales de la autoproclamada República Popular de Donetsk han dictado sentencia de muerte a dos ciudadanos británicos, Shaun Pinner y Aiden Aslin, y a un ciudadano marroquí, Brahim Saadun, por su participación en la guerra al lado de Ucrania. La sentencia se emitió este jueves y los condenados disponen de un mes para presentar recurso, según indica la agencia local DAN. El veredicto se produce en medio de la ofensiva rusa en el Donbás, donde los combates más intensos se registran en la ciudad de Severodonetsk. Los tres acusados fueron imputados por la toma forzosa del poder y por actuar como “mercenarios” en el conflicto, cargos que el tribunal afirma haber probado tras analizar la totalidad de las pruebas. Un portavoz del tribunal sostuvo que la decisión se basó tanto en las normas prescritas como en el “principio inquebrantable de la justicia”. Ucrania ha calificado el proceso como una “farsa” y ha señalado que, como combatientes, los acusados están protegidos por el derecho internacional humanitario. El ministro de Exteriores ucraniano, Dmytro Kuleba, reiteró que nadie tiene derecho a cansarse de la guerra hasta que Ucrania prevalezca y que los prisioneros deben ser tratados conforme a la Convención de Ginebra. El Gobierno británico, por su parte, expresó una profunda preocupación y aseguró que trabajará para lograr su liberación, recordando que la Convención garantiza la inmunidad de los combatientes. Pinner, de 48 años, fue capturado durante el asedio de Mariúpol después de varios años al servicio del ejército ucraniano. Aslin, de 28 años, se unió a las fuerzas ucranianas en 2018 y fue detenido en abril por milicias prorrusas en Donetsk. Saadun, de nacionalidad marroquí, también había combatido al lado de Ucrania. En abril, los dos británicos pidieron al entonces primer ministro británico, Boris Johnson, ser canjeados por el político prorruso Víctor Medvedchuk, detenido por alta traición. La sentencia se produce mientras la guerra en Ucrania cumple 107 días y Rusia continúa su campaña en la región, incluida la presión para anexar Jersón. La comunidad internacional observa con inquietud el destino de los prisioneros, cuya situación podría influir en la percepción del derecho internacional y en las negociaciones futuras para la liberación de combatientes extranjeros atrapados en el conflicto.