Casi ocho de cada diez trabajadoras del hogar temen seguir trabajando después de la jubilación

Por Redacción ChatAmigos·
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El informe de Oxfam Intermón revela que el 87 % de las 565 718 personas que laboran en el empleo del hogar y los cuidados en España son mujeres, y que casi ocho de cada diez de ellas creen que tendrán que continuar trabajando tras alcanzar la edad de jubilación. El caso de Elva Villacis, 69 años, ilustra la situación. Llegó a España cuando el país aún utilizaba la peseta y ha dedicado más de tres décadas a la limpieza de hogares y al cuidado de mayores. A pesar de haber alcanzado la edad legal de jubilación hace cuatro años, sigue trabajando porque no acumula los años de cotización requeridos para una pensión contributiva. Villacis, emigrada desde Ecuador con formación universitaria, pasó largos periodos sin contrato ni alta en la Seguridad Social, una realidad que hoy le impide acceder a una pensión. Los datos del informe describen un “triángulo de la precariedad” formado por informalidad, temporalidad y parcialidad, que fragmenta las carreras de cotización de las trabajadoras del sector. Entre las mujeres mayores de 55 años, el 15,7 % sigue sin alta en la Seguridad Social, el 24 % tiene contrato temporal y el 62 % trabaja a tiempo parcial. Estas condiciones dificultan la acumulación de periodos cotizados estables y reducen el importe de la pensión. Nerea Boneta, una de las autoras del informe, señala que la ley de extranjería favorece la ausencia de derechos laborales, de modo que los vacíos en la historia laboral penalizan la jubilación tanto en número de años como en cuantía de la pensión. En efecto, el 65,9 % de las trabajadoras del hogar mayores de 55 años prevé retrasar su retiro más allá de la edad legal porque no reúne los años de cotización necesarios o necesita seguir generando ingresos para llegar a fin de mes. Rossana Cantero, llegada desde Paraguay hace 18 años, vivió los primeros 12 sin contrato antes de regularizar su situación administrativa. Aunque la regularización alivió parte de su incertidumbre, sus condiciones laborales no cambiaron sustancialmente; alterna períodos sin contrato con empleos en los que cotiza menos horas de las que realmente trabaja. El panorama muestra que la precariedad laboral de las trabajadoras del hogar se extiende a la vejez, obligando a muchas a prolongar una vida de empleo informal y a enfrentar pensiones insuficientes o inexistentes.

Contexto y análisis

La situación de las trabajadoras del hogar en España es particularmente preocupante, según revela el informe de Oxfam Intermón. El dato de que casi ocho de cada diez trabajadoras del hogar temen seguir trabajando después de la jubilación pone de relieve las dificultades que enfrentan estas mujeres para acceder a una pensión digna. El caso de Elva Villacis, que ha dedicado más de tres décadas a la limpieza de hogares y al cuidado de mayores, ilustra la situación de muchas mujeres que han pasado largos periodos sin contrato ni alta en la Seguridad Social, lo que les impide acumular los años de cotización necesarios para una pensión contributiva. La informalidad, la temporalidad y la parcialidad son los tres vértices del "triángulo de la precariedad" que afecta a las trabajadoras del sector, según el informe. Esto se traduce en que muchas de ellas no tienen acceso a contratos estables, lo que dificulta la acumulación de periodos cotizados y reduce el importe de la pensión. La ley de extranjería también juega un papel importante en esta situación, ya que favorece la ausencia de derechos laborales y penaliza la jubilación de las trabajadoras del hogar que no han podido acumular los años de cotización necesarios. Todo esto tiene un impacto directo en la calidad de vida de estas mujeres, que se ven obligadas a seguir trabajando más allá de la edad legal de jubilación para poder llegar a fin de mes. La situación de las trabajadoras del hogar en España es un ejemplo claro de cómo la precariedad laboral y la falta de protección social pueden tener consecuencias graves en la vida de las personas. Es importante que se tomen medidas para abordar esta situación y garantizar que las trabajadoras del hogar tengan acceso a contratos estables, derechos laborales y una pensión digna. De lo contrario, seguirán siendo víctimas de un sistema que no les permite disfrutar de su jubilación después de una vida de trabajo.

Análisis de la redacción de ChatAmigos.

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