Crítica situación en Ceuta

La crisis en Ceuta ha descolocado a Moncloa y comprometido el mañana de la oposición. La corrupción, el colapso en el Parlamento, el deterioro de los servicios públicos y la falta de horizonte para los jóvenes son algunas de las lacras que se han producido. En este contexto, el líder de la oposición tendría que ser perfecto para que nada de esto lo alcance en el futuro. Sin embargo, su discurso con Ayuso no ha sido halagüeño, especialmente después de que esta fuera atrapada en un escándalo todo el verano. La crisis en Ceuta ha sido un desastre para el Gobierno, y se ha producido en un momento en que Marruecos celebraba su fiesta del trono. El presidente solo ha visitado Ceuta una vez en 27 días, y ha sentenciado de una manera que ha sido muy criticada. Su presencia en la crisis ha sido muy limitada, lo que ha generado preguntas sobre si la parálisis es deliberada o si se trata de una concesión más a Rabat. La crisis se desató el día en que Marruecos celebraba su fiesta del trono, y varios ministros españoles estaban anunciados para asistir a la ceremonia. Algunos ministros no han estado presentes en Ceuta durante la crisis. El ministro de Exteriores ha sido muy crítico con Marruecos, mientras que la titular de Defensa ha sido vehemente en la reivindicación de Ceuta y Melilla. Otra ministra llegó el 16 de agosto, pero en lugar de centrarse en calmar la tensión sanitaria, prefirió lanzarle dardos a un hombre que sostuvo la bandera española todo este mes. La crisis en Ceuta ha dejado al descubierto la falta de preparación del espionaje español y ha redoblado el choque con Europa. La brecha entre el presidente y el rey se ha ensanchado, y el Gobierno, el PP, los Servicios de Inteligencia, la UE y la Casa Real han sido tocados y erosionados.