Manifestantes en Ceuta prenden fuego a chabolas de inmigrantes en la playa del Trampolín

Los manifestantes ceutíes incendiaron dos chabolas construidas por migrantes en la playa del Trampolín y, tras la intervención de la policía, se evitaron nuevos incidentes mientras la Cruz Roja repartía alimentos a los recién llegados. Un pequeño grupo de vecinos asaltó la playa contigua al Trampolín y prendió fuego a decenas de mochilas, toallas y demás enseres dentro de las chabolas. Los antidisturbios separaron a los agresores y a los manifestantes, evitando que la violencia se extendiera. Horas antes, alrededor de un centenar de residentes bloqueó la calle de acceso a la playa para impedir el paso de tres furgonetas de la Cruz Roja que transportaban alimentos. Los manifestantes coreaban “¡Un caballa nunca se rinde!” y “¡La Cruz Roja es una mafia!” mientras la policía, agentes locales, militares y fuerzas nacionales los vigilaban. El mando policial, un hombre de barba canosa, se acercó a la primera fila de manifestantes y les pidió retroceder medio centenar de pasos. La protesta mostró división interna: algunos querían resistir a toda costa, otros confiaban en la autoridad y, finalmente, varios accedieron a recular ligeramente. Un agente comentó en tono de broma que “se puede liar”. El mando intentó negociar, ofreciendo que, si se dejaba pasar a la Cruz Roja, los manifestantes aislados podrían reunirse con los demás. Los manifestantes, autodenominados “caballas”, expresan miedo y frustración, como refleja la declaración de Ana, una residente de 36 años, quien asegura que “pasamos miedo en nuestras propias calles” y que la única solución sería “apretar para que se vayan”. Tras un prolongado intercambio de insultos al Gobierno, el convoy humanitario, escoltado por la policía, abandonó el paseo marítimo con rumbo desconocido, mientras los cuerpos de seguridad continúan trabajando para impedir que incidentes como el incendio se repitan.