Marta Kostyuk supera la sombra de la guerra y vuelve a la élite del tenis

Marta Kostk yuk, tenista ucraniana, ha señalado que la invasión rusa de su país marcó un punto de inflexión en su carrera. Tras ganar su primer torneo WTA 1000 en el Mutua Madrid Open, donde venció a Mirra Andreeva, la jugadora alcanzó las semifinales de Roland Garros y Wimbledon antes de prepararse para el Abierto de Estados Unidos. En una entrevista por correo electrónico, Kostyuk relató que, después del inicio de la invasión, vivió una fase de angustia extrema. Pasaba el día entero viendo noticias y llamando a su familia para asegurarse de que estaban a salvo, sin saber cuán cerca estaban del peligro. La presión, la exposición pública y el odio recibido la llevaron a sufrir pensamientos suicidas, describiendo esa etapa como “una época terrible” en la que no podía dormir ni comer bien. A pesar de esos momentos oscuros, la atleta explicó que encontró la fuerza para superar la crisis. Reconoce haber tocado fondo, pero afirma haber recuperado el control sobre sus pensamientos y su mente mediante trabajo y práctica. “Estoy muy contenta con el punto en el que me encuentro hoy y siento que tengo mucho más control”, aseguró. Kostyuk recordó que, al iniciar su salto al circuito profesional, la presión de compararse con jugadoras mayores la agobió. Llegó a la tercera ronda del Abierto de Australia en 2018 con solo 15 años, y la transición del circuito junior a la WTA le exigió aprender a gestionar el tiempo y la expectativa de resultados inmediatos. La experiencia le enseñó que no todo debía lograrse de inmediato, y que la paciencia era clave para su desarrollo. El conflicto armado, aunque doloroso, ha impulsado a Kostyuk a demostrar su resiliencia. Afirma que la situación le reveló sus fortalezas y debilidades, y que ha convertido el sufrimiento en motivación para escalar posiciones en el tenis mundial.