El nuevo Madrid de Mourinho se plantea con Mbappé, Vini, Di Omande y Bellingham

El portugués debe armar un equipo a partir de la presencia de Mbappé, Vini, Diomande y Bellingham. Más allá de todas las polémicas que rodearon la primera estancia de José Mourinho en el Real Madrid, en la memoria colectiva del madridismo perdura el equipo que construyó para la temporada 2011-2012. Aquel grupo ganó la Liga, conocida como la de los récords. Fue un equipo divertidísimo para el espectador, dueño de algunos de los contragolpes más bonitos de siempre. Quince años más tarde, Mourinho ha confeccionado una plantilla que, puesta sobre la hierba, parece encaminarse a repetir aquella fórmula de equipo extremadamente vertical que jugaba, en cuanto recuperaba la pelota, a correr hacia la portería contraria. El fichaje de Diomande, la renovación de Vinicius, más las mejores versiones de Bellingham y Mbappé casi obligan a pensar en algo parecido a lo de entonces, replicando la línea de tres por detrás del delantero centro. Habrán tardes y noches, obviamente, ante equipos pequeños, donde aquel equipo estuvo, y este lo estará, obligado a tener el balón. La duda es quién desempeñará el papel de Xabi Alonso y el de Özil, futbolista de buen pie. Ni Tchouaméni ni Valverde cuentan entre sus virtudes con el buen manejo de la pelota. No tienen facilidad para encontrar pases entre líneas o hacer cambios de orientación. En el club creen que ese papel está destinado a desempeñarlo Bernardo Silva. El portugués tiene fútbol para dar y regalar, y se le intuyen altas capacidades para manejar el balón, y el equipo, cuando el rival se ponga en bloque bajo. Hay más opciones, sin embargo, en una plantilla a la que le sobran algunos efectivos con la llegada de los fichajes de este año. El primero de la lista para esas salidas es Camavinga, otro mediocentro que no ha terminado de cuajar en el Madrid. Tiene más talento para la distribución que Tchouaméni y Valverde, pero recuperarle para afrontar una temporada no parece tarea fácil. Y luego andan por ahí jugadores como Brahim y Arda Güler, que pueden jugar también en la base del equipo, especialmente el turco. Endrick, Rodrygo cuando se recupere o Espín ofrecen soluciones, pero ninguna de ellas ata a la zona donde más incógnitas puede tener este Real Madrid.