Manolo Solo despide a los que lo llamaban “un gran actor” en Madrid

Los amigos y familiares comenzaron la despedida de Manolo Solo el jueves en el tanatorio de San Isidro, y la jornada continuó el viernes con la llegada de numerosas caras del cine español. El actor, ganador del Goya al mejor actor de reparto por *Tarde para la ira*, falleció en Madrid a los 62 años a causa de un cáncer. En la tarde del jueves, la sala recibió a profesionales como el director Álex de la Iglesia, el actor Enrique Martínez y las actrices Malena Alterio, Carolina Bang y Estefanía de los Santos. Desde las redes, Santiago Segura expresó su tristeza en X, llamando a Solo “un gran actor (además de un gran tipo)”. Antonio Banderas lo describió como “un actor inmenso” y Juan Diego Botto lamentó la noticia con la frase “qué inmensa tristeza”. El viernes, la capilla ardiente volvió a abrir sus puertas. Paz Vega acudió con gesto serio y discreto, seguida de Nadia de Santiago, ambas para acompañar a la familia. Álvaro Morte, Eduard Fernández y Estefanía de los Santos también se presentaron, sumándose al continuo goteo de homenajes que empezó el día anterior cuando Malena Alterio, Álex de la Iglesia y Carolina Bang habían llegado al tanatorio. Manolo Solo nació en Algeciras (Cádiz) en 1964 y trabajó en una amplia lista de películas, entre ellas *El laberinto del fauno*, *Celda 211*, *Biutiful*, *La isla mínima* y *El buen patrón* junto a Javier Bardem. Su trayectoria abarca también teatro y televisión, y ha colaborado con directores como Guillermo del Toro, Alejandro González Iñárritu y Alejandro Amenábar. En 2017 recibió el Goya al mejor actor de reparto por *Tarde para la ira*, y el año anterior fue nominado por su papel de Pablo Ruz en *B, la película*. El anuncio de su fallecimiento fue comunicado por la Academia de Cine, que recordó a Solo como “un rostro fundamental del último cine español”. La muestra de afecto de colegas y amigos confirma el peso que su presencia y talento tuvieron en la industria, cerrando una carrera construida con paciencia, profundidad y una inconfundible humildad.