Spider-Man: Brand New Day arrasa en taquilla pero su final empaña la aventura

Spider-Man: Brand New Day, la última película de Tom Holland, debutó con 927 millones de dólares en todo el mundo, de los que 355 millones provienen de EE. UU. Y Canadá, situándose como el segundo mayor estreno de la historia, solo superado por Vengadores: Endgame (2019). El filme, producido por Sony Pictures en colaboración con Marvel Studios y Pascal Pictures, lideró la lista de las 10 películas más taquilleras de 2026. Sin embargo, críticos y audiencia perciben que el cierre se transforma en otro anuncio del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM), lo que resta brillo a una aventura que recupera la esencia neoyorquina del héroe. Tras la “Saga del Infinito”, que abarcó desde Iron Man (2008) hasta Spider-Man: Lejos de casa (2019), la franquicia ha experimentado una ligera caída de asistencia desde Viuda Negra (2021) y Los 4 Fantásticos: Primeros pasos (2025). La crítica también señaló mínimos históricos en títulos como Eternals (2021), Ant‑Man y la Avispa: Quantumanía (2023) y Capitán América: Brave New World (2025), indicando signos de desgaste en la maquinaria marvelita. Roger Salvans elogió a Brand New Day como la película más fiel al espíritu neoyorquino de los cómics, resaltando que el filme “salda con éxito la necesidad de resetear a Spider‑Man sin renunciar al peso de todo lo vivido”. No obstante, los últimos 40 minutos dedican su tiempo a recordar que Marvel no busca solo hacer “pelis”, sino producir una serie de promesas y eventos futuros, lo que genera la sensación de una transición forzada hacia el próximo gran evento del UCM. El protagonista enfrenta una lucha interna en tres frentes, incapaz de vivir solo bajo la máscara y arrastrado por una constante añoranza hacia MJ y Ned, pilares de esta versión del personaje. El descontrol del ADN arácnido subraya la urgencia de encontrar una identidad definitiva, mientras la película se sitúa justo antes del desenlace de la “Saga del Multiverso”.