Gary Oldman revive a John Cheever alcohólico en “Parthenope” de Sorrentino

Gary Oldman, de 66 años, ha interpretado a John Cheever en “Parthenope”, la nueva película de Paolo Sorrentino disponible en Apple TV. El actor británico, ganador de un Oscar, confesó haber llegado a emborracharse hasta perder el conocimiento en la habitación de un hotel, aun estando en uno de los lugares más bellos del planeta. El sueño de trabajar con Sorrentino se concretó después de que el director le enviara un correo tras la entrevista que Oldman dio en el Festival de Giffoni en 2022, cuando expresó su admiración por el ingenio, humor y surrealismo del italiano. El rodaje se efectuó durante diez días en Capri, donde el actor encarnó a un Cheever abatido por el alcoholismo y la ocultación de su bisexualidad. En el set, Oldman describió el contraste entre la belleza de la isla y la depresión del escritor, recordando que “allí donde vas, siempre llevas tus problemas a cuestas”. Oldman, cuya carrera incluye papeles como Sid Vicious, Lee Harvey Oswald, Winston Churchill y Herman J. Mankiewicz, explicó que no leyó la obra completa del autor. En su lugar, estudió una entrevista de Cheever en el programa de Dick Cavett. Según el actor, la película propone una “evocación romántica y melancólica” del artista atormentado, donde confluyen culpa, vergüenza y desprecio propio. “Soy John Cheever, pero a la vez no soy John Cheever”, afirmó, subrayando la visión que Sorrentino ha plasmado. Al reflexionar sobre su propio pasado, Oldman recordó que la bebida le había impedido disfrutar de la belleza del entorno. “Me importaba una mierda lo bonitas que fuesen las vistas. Arrastraba una tristeza demasiado inmensa”, contó, mientras señalaba la playa privada del Hotel Marriott de Cannes donde se realizó la entrevista. Su mensaje es claro: sin sanar las heridas internas, los fantasmas persisten, aun en los escenarios más idílicos. Con “Parthenope”, Oldman no solo cumple un deseo profesional, sino que pone de relieve la fragilidad de quienes, a pesar de la opulencia externa, siguen luchando contra sus propios demonios. La película, ya en alquiler, ofrece al público una mirada íntima a esa dualidad entre la luz de la costa italiana y la oscuridad interior del escritor que encarna.