Cameron Winter at Carnegie Hall de Paul Thomas Anderson estrella en la 71ª Seminci

El director Paul Thomas Anderson presentó en la 71ª Seminci de Valladolid su nuevo concierto‑película Cameron Winter at Carnegie Hall. La obra, rodada en 16 y 35 mm, muestra al joven vocalista de Geese, de 23 años, interpretando un recital íntimo de una hora frente a un piano Steinway & Sons en el legendario Carnegie Hall. El estreno se realizó dentro de la sección Tiempo de Historia, y la proyección tuvo lugar en el histórico Teatro Carrión de la misma ciudad. Anderson, tras sus seis Oscar con Una batalla tras otra, se sienta en primera fila para capturar el magnetismo de Winter, líder de la banda neoyorquina Geese y autor del debut solista Heavy Metal. El concierto, sin entrevistas ni intervenciones narrativas, se centra en la voz del músico y en la atmósfera del salón, dejando que las canciones hablen por sí mismas. En la película Winter apenas habla entre piezas y, en ocasiones, ni siquiera espera a que terminen los aplausos antes de iniciar la siguiente canción. Un momento cómico surge cuando intenta abandonar el escenario y no encuentra la salida, provocando risas del público. Sus composiciones combinan vulnerabilidad y confesión, recordando a figuras como Billy Joel, Bob Dylan o el joven Bruce Springsteen. Anderson evita planos grandilocuentes y opta por decisiones puntuales que devuelven la atención al intérprete, sin forzar una lectura interpretativa. La estética de la filmación muestra imperfecciones: imágenes toscas, problemas de iluminación y focos que a veces no logran encuadrar al artista. En una canción, la oscuridad domina la pantalla, reforzando la sensación de que lo único que importa es el sonido. Estas fallas técnicas, lejos de restar valor, amplifican la experiencia auditiva y la cercanía del recital. Aunque la obra carece de subtítulos que permitan seguir las letras, la fuerza de la interpretación permite percibir la esencia del espectáculo.