EE.UU. corta IA avanzada y China evalúa medidas similares

El pasado mes, Washington impuso controles de exportación que obligaron a Anthropic a desactivar sus modelos Fable 5 y Mythos 5 para todos los usuarios. En paralelo, el Gobierno chino reunió a los principales fabricantes de IA del país para analizar la posibilidad de limitar el acceso externo a sus sistemas más avanzados.
Los controles estadounidenses provocaron que Anthropic suspendiera Fable 5 y Mythos 5, aunque la primera volvió a activarse después de que la empresa implementara nuevas salvaguardas. Mythos 5 quedó restringido a un grupo reducido de organizaciones estadounidenses consideradas de confianza. En China, representantes de Alibaba, ByteDance y Z.ai asistieron a mesas de trabajo donde se debatió la imposición de barreras a sus modelos de próxima generación. Los participantes consideraron cerrar APIs, restringir versiones abiertas y tipificar como delito las filtraciones de tecnología propietaria bajo la estricta legislación de seguridad nacional. También se barajó limitar la financiación de startups de IA que dependan de capital extranjero. Entre los productos en discusión destacan Qwen de Alibaba, Doubao de ByteDance y GLM‑5.2 de Z.ai, que compiten con ofertas americanas a costos significativamente menores. La irrupción de DeepSeek R1 ya había demostrado que la IA china puede ganar cuota fuera de sus fronteras gracias a precios bajos y capacidades crecientes.
El episodio de Anthropic dejó claro que el acceso a los modelos más sofisticados puede quedar supeditado a decisiones de seguridad nacional, sin que el software deje de funcionar técnicamente. Estados Unidos mantiene la mayor parte de los modelos de vanguardia y ha señalado que la disponibilidad puede variar según la política interna. China, por su parte, ha avanzado rápidamente en la oferta de IA competitiva y ahora parece dispuesta a ejercer un control similar para proteger su liderazgo tecnológico. En Europa, los reguladores ya advierten sobre los “kill switches”, mecanismos que permitirían a un proveedor o a un gobierno interrumpir servicios críticos. La Comisión Europea ha subrayado la necesidad de reducir la dependencia en la nube, la IA y los semiconductores, apuntando a una mayor autonomía y resiliencia digital.
Si Pekín decide aplicar restricciones, empresas y usuarios que hoy aprovechan los modelos chinos podrían enfrentar menos opciones y precios más altos. La medida también afectaría a compañías