Un dron DJI rescata a conductor atrapado en inundaciones de Guangxi

A finales de junio un dron elevó a un conductor que quedó varado en el techo de su camión tras la rotura de una presa en Guangxi, provocada por el tifón Maysak. El rescate se realizó mientras el agua cubría gran parte del territorio sur de China.
El operario de bomberos sujetó al hombre con un arnés y, en cuestión de minutos, el dron multirrotor de DJI lo levantó y lo trasladó a una zona segura. El aparato no era un modelo de rescate, sino un dron de reparto adaptado para soportar el peso de una persona sin dificultad. En la misma operación, una empresa del grupo Guangxi Beibu Gulf desplegó varios drones para iluminar la zona, inspeccionar los daños con cámaras infrarrojas y entregar suministros a los damnificados. La acción mostró la capacidad de los dispositivos para sobrevolar áreas inundadas, localizar supervivientes y llevar equipos de emergencia. China considera el sector de la aviación no tripulada una prioridad nacional y proyecta que para 2035 el mercado de usos comerciales de drones alcance los 490 000 millones de dólares. Entre los servicios más habituales se encuentran la entrega de alimentos, el transporte de medicamentos y la vigilancia urbana.
Este episodio no es aislado. El año anterior, un dron que transportaba pertenencias de víctimas de una inundación detectó a una persona en un tejado y cambió de rumbo para rescatarla. Otros videos mostraron a un dron salvar a un pescador atrapado y a un niño amenazado por la crecida de un río. En China, los drones ya aparecen en espectáculos nocturnos, supervisan exámenes y colaboran en la extinción de incendios. La normativa prohíbe llevar a bordo a personas, pero los operadores aceptan que una emergencia extrema puede justificar la maniobra.
El incidente abre la puerta a un desarrollo acelerado de drones diseñados específicamente para misiones de salvamento. Si los fabricantes consiguen equilibrar la carga útil con la seguridad, los servicios de emergencia podrían ganar una herramienta rápida y versátil para responder a desastres naturales. La experiencia china también plantea preguntas sobre la regulación: la legislación deberá adaptarse para definir límites claros y responsabilidades en operaciones de rescate improvisado. Mientras tanto, la creciente confianza en la tecnología sugiere que los drones pasarán de ser curiosidades tecnológicas a componentes esenciales de la logística de ayuda humanitaria.