Aquí no hay quien viva supera los 5,9 millones de espectadores mensuales en streaming

Dos décadas después de su último episodio, la comedia de Alberto y Laura Caballero sigue generando 5,9 millones de visualizaciones únicas al mes en plataformas OTT. El dato proviene de la medición de audiencia de los últimos doce meses, que muestra una demanda constante y creciente.
El estudio revela un promedio mensual de 5,9 millones de espectadores, con picos que alcanzan los 8,8 millones y una audiencia acumulada de 10,4 millones en el último año. Prime Video lidera con 2,2 millones de usuarios, seguido de cerca por Netflix con 2,1 millones. Atresplayer aporta 0,9 millones y Disney+ 0,7 millones. En la encuesta, el 37,2 % valora la serie por su capacidad de “desconectar, entretener y nunca cansar”, mientras que el 15,7 % se siente atraído por la nostalgia y el 12,9 % considera vigentes sus tramas. Un 72,4 % ya la vio en su emisión original, pero más de una cuarta parte la descubre ahora por primera vez.
Durante su paso por la televisión, la serie acumuló más de 40 millones de espectadores únicos y su capítulo más visto rozó los 8,4 millones de audiencia media, con una cuota de pantalla del 43,1 %. El éxito televisivo dio origen a “La que se avecina”, programa que continúa en emisión y comparte parte del mismo público. El fenómeno actual se explica en parte por el bajo coste de marketing que implica relanzar un título ya conocido, un modelo que también aplican clásicos como “Friends” o “The Office”. La presencia local de “Aquí no hay quien viva” en la TDT, especialmente en la cadena FDF, facilitó su salto al streaming y la consolidó entre varias generaciones.
La persistente popularidad de la serie sugiere que los catálogos de contenido nostálgico pueden ser tan rentables como las producciones originales. Las plataformas podrían priorizar la adquisición de derechos de series consolidadas para reforzar su oferta sin incurrir en grandes inversiones de producción. Los titulares de los derechos, incluidos los creadores y distribuidores, se benefician de licencias multimillonarias y de una audiencia que sigue creciendo. Al mismo tiempo, la tendencia presiona a los productores a replantear sus estrategias de inversión, equilibrando la creación de nuevos formatos con la explotación de franquicias ya probadas.