China reutiliza minas abandonadas para climatizar 100 hogares en Xuzhou

Un proyecto piloto en la antigua mina de Woniushan, en la ciudad minera de Xuzhou, ya está suministrando aire acondicionado a un centenar de viviendas. El sistema extrae agua subterránea que se mantiene por debajo de los 20 °C y la hace circular a través de un intercambiador de calor conectado al suelo radiante de los hogares. El proyecto reúne a cuatro entidades para resolver los retos técnicos de la instalación. La extracción del agua resultó sencilla; el verdadero desafío fue la condensación, pues la humedad estival de Xuzhou puede alcanzar hasta el 80 %, provocando sudoración y resbalones en tuberías y paredes. Para superarlo, el equipo desarrolló un deshumidificador doméstico de agua fría integrado en el falso techo de la cocina, prácticamente invisible y silencioso. Zhang Tao, responsable de investigación del Grupo Xukuang, explica que el mismo circuito que lleva agua a 40 °C en invierno para calefacción circula a unos 20 °C en verano, extrayendo el calor de la vivienda antes de regresar a la mina sin consumo energético ni emisiones. Según un estudio, bombas de calor que aprovechan el agua de minas pueden reducir los costes de calefacción y los de refrigeración frente a sistemas convencionales. El piloto se enmarca dentro del objetivo “doble carbono” de China, que busca alcanzar su pico de emisiones y la neutralidad climática. Además, brinda una segunda vida a minas agotadas, reutilizando la infraestructura existente. La cuenca minera de Xuzhou alberga un volumen total de huecos de explotación y puede almacenar una cantidad de agua a temperatura estable durante todo el año, lo que la hace potencialmente idónea para suministrar energía tanto en verano como en invierno. Aunque el modelo solo cubre actualmente un centenar de hogares y depende de la existencia de minas abandonadas y de una red de calefacción centralizada, su éxito podría inspirar proyectos similares, aunque la escalabilidad sigue sin confirmar. La iniciativa muestra cómo la reutilización de infraestructuras obsoletas puede contribuir a la transición energética.