Videojuegos contra la depresión

Un estudio publicado en JAMA Network Open ha investigado el impacto de los videojuegos en la salud mental de los adolescentes. Los investigadores de la Escuela de Medicina Geisel de Dartmouth reclutaron a 532 estudiantes de secundaria y les asignaron jugar a PlaySmart, un videojuego educativo diseñado con fines terapéuticos, durante una hora a la semana durante seis semanas. La otra mitad de los participantes jugó a un título estándar sin contenido clínico ni educativo. Los resultados a los 12 meses fueron notables, con una reducción significativa de los síntomas depresivos en el grupo que jugó a PlaySmart en comparación con el grupo de control. Además, los participantes que jugaron a PlaySmart mostraron una mayor disposición a buscar ayuda psicológica tradicional. Estos efectos se mantuvieron un año después. La investigación previa sobre el tema también apoya la idea de que los videojuegos pueden tener un impacto positivo en la salud mental. Una revisión publicada en 2022 analizó 12 estudios y encontró un efecto estadísticamente significativo a favor de jugar a videojuegos. Sin embargo, un metaanálisis más reciente con casi 3.000 participantes encontró que el efecto de las intervenciones digitales gamificadas sobre la depresión es modesto. No todos los videojuegos son iguales en cuanto a su efectividad para aliviar síntomas depresivos. Los juegos "casuales" parecen tener buena efectividad para aliviar síntomas depresivos de forma general, mientras que los juegos aplicados o educativos brillan más en el entrenamiento de habilidades sociales o de memoria. El diseño de los videojuegos es crucial para lograr resultados clínicos, como se demuestra con ejemplos como SPARX, un juego de rol basado en la terapia cognitivo-conductual, y Moving Stories, un programa escolar basado en el juego que redujo el estigma hacia la salud mental pero no redujo los síntomas depresivos a los 6 meses. Los videojuegos pueden ser una herramienta valiosa en la lucha contra la depresión, especialmente si están diseñados con fines terapéuticos. Los resultados de este estudio sugieren que los videojuegos pueden ser una parte importante de la solución para mejorar la salud mental de los adolescentes.