Incendios en Madrid y Ávila superan la capacidad de guardia civil y bomberos

Los mandos de la Guardia Civil que combaten el incendio en la Comunidad de Madrid aseguran que “jamás hemos vivido algo así; es un desastre, estamos desbordados”. Los bomberos coinciden en describir la situación como una emergencia “sin precedentes” y de “extrema gravedad”. El fuego, impulsado por fuertes vientos, ha consumido más de 40.000 hectáreas y ha obligado al desalojo de 30 pueblos. En total, más de 60.000 personas han abandonado sus hogares, y la cifra de evacuados ronda las 75.000. La emergencia se ha extendido a la zona de Almorox (Toledo), donde dos urbanizaciones fueron evacuadas, y se ha sumado a otros tres grandes incendios simultáneos: uno en Andalucía, otro en Manises (Valencia), donde falleció un hombre de 78 años y otras cinco personas están hospitalizadas, y otro en la Vall de Uxó (Castellón), que obligó al desplazamiento de unas 15.000 personas de 15 pueblos. Ante la magnitud del desastre, la Guardia Civil y los bomberos se encuentran “desbordados”. Las patrullas rurales del Instituto Armado no disponen de recursos suficientes para atender a la cantidad de localidades amenazadas. La evolución “anómala” del fuego ha llevado al Puesto de Mando Avanzado a trasladarse de Cenicientos a Navalcarnero, una medida “excepcional”. España activó el Mecanismo Europeo de Protección Civil y solicitó cuatro aviones anfibios de gran capacidad. Grecia aceptó la petición, seguida por Italia, que aportó dos aeronaves, y Turquía, que enviará dos hidroaviones. Además, Portugal moviliza a 200 bomberos, vehículos de extinción y apoyo logístico para reforzar la lucha contra el fuego.