Zapatero sorprendido por confesiones de examigos y directivos de Plus Ultra

El ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, recibió el lunes varios escritos de confesión de su antiguo amigo Julio Martínez Martínez y de los exdirectivos de Plus Ultra, Julio Martínez Sola y Roberto Roselli, publicados por EL MUNDO. Zapatero declaró ante el magistrado de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, que no había ejercido ninguna influencia en el rescate de Plus Ultra. En las últimas semanas ha vivido una montaña rusa emocional y ha expresado temor por la declaración de su presunto testaferro, el empresario conocido como “Julito”, que decidió distanciarse de él y renunciar a coordinar su defensa. Desde su detención en diciembre por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), el empresario alicantino ha sido instado a colaborar para acortar el proceso judicial. En privado ha manifestado que haber sido captado por Zapatero para hacer negocios ha sido su mayor error. A finales de mayo, Julio Martínez Martínez confió su defensa a la abogada penalista María Dolores Márquez de Prado. La estrategia de defensa se trazó antes de que el Tribunal Supremo premiara la colaboración del empresario Víctor de Aldama en el caso de las mascarillas. El 10 de junio, en la Fiscalía Anticorrupción, el fiscal jefe Alejandro Luzón, la fiscal Elena Lorente y Márquez de Prado acordaron que la única salida para el empresario era colaborar con la justicia. Tras ese encuentro, Martínez Martínez pasó varias jornadas en Madrid preparando su confesión, que se materializó el martes pasado y duró alrededor de tres horas y media. La declaración comenzó de forma tímida y terminó con respuestas firmes a las preguntas de su letrada.