Avalancha de nadadores en Ceuta expone brecha entre Interior y Defensa

El pasado jueves una marea de personas cruzó a nado la frontera entre Marruecos y Ceuta, desbordando los recursos policiales de la ciudad autónoma. El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez, afirmó que no recibieron información hasta que empezaron a ver a esas personas entrar por la frontera. El ministro del Interior, Fernando Grande‑Marlaska, señaló que los servicios de inteligencia españoles, dependientes del Ministerio de Defensa, no emitieron informe alguno que advirtiera de la situación. En una declaración anterior, Marlaska sostuvo que “no hay ningún informe de que una situación como la del día 30 hubiera podido surgir”. La ministra de Defensa, Margarita Robles, aún no ha pronunciado comentarios. Fuentes militares recuerdan que el control de fronteras es competencia del Interior, mientras que la inteligencia pertenece a Defensa. La falta de coordinación quedó patente cuando el dispositivo de agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en Ceuta pasó de 696 a 1.042 efectivos tras percibir la magnitud del contingente, según señaló Pérez. Sindicatos policiales denunciaron la escasez de personal antes del aumento. La autocracia marroquí, liderada por Mohamed VI, no tomó medidas para impedir el cruce masivo, y la detección temprana resultó difícil. Una fuente conocedora indicó que, aunque las imágenes satelitales pueden resultar confusas, el control de la actividad de los repetidores telefónicos brinda información más fiable sobre la presencia de personas en la zona. El presidente Pedro Sánchez insinuó que la oleada pudo haberse desencadenado por una “propagación en las redes sociales, a través de las mafias, de una lectura [...] de una sentencia del Tribunal Supremo” que prohibía devolver en caliente a quien entra a nado. El ministro del Interior, sin embargo, señaló que los servicios de inteligencia no disponían de datos que permitieran anticipar el fenómeno, lo que sugiere que la coordinación entre ambos ministerios necesita reforzarse.