AlloClae, el nuevo inyectable de grasa de cadáveres, llega al mercado estético

Una inyección llamada AlloClae, fabricada por Tiger Aesthetics, está destinada al contorno corporal y la corrección de tejidos blandos. El producto utiliza grasa proveniente de cadáveres donados que, tras un proceso aprobado por la autoridad sanitaria estadounidense y la eliminación del ADN del donante, puede inyectarse directamente sin necesidad de extracción del propio paciente. El caso que dio a conocer el tratamiento es el de una abogada de 43 años de Los Ángeles, quien buscaba un aumento de pecho sin pasar por cirugía. Tras 20 años de dudas, encontró en AllClae la solución que deseaba y se sometió al procedimiento el año pasado. A diferencia de los injertos tradicionales, que requieren lipo‑succión y una segunda intervención para redistribuir la grasa, AllClae se aplica en una sola sesión de aproximadamente una hora, sin anestesia general ni hospitalización. El proceso se realiza en consulta y, según el testimonio de una paciente llamada Sandra, las instrucciones postoperatorias son “sorprendentemente sencillas”. Desde enero, la aplicación del producto no exige ser cirujano plástico; también pueden administrarlo enfermeros y asistentes, con ciertas restricciones. El impulso de este inyectable se vincula al aumento del uso de fármacos GLP‑1, como Ozempic o Wegovy, en Estados Unidos. Según el Gallup National Health and Well‑Being Index, alrededor del 11 % de los estadounidenses recurre a estos medicamentos para perder peso. Muchos usuarios experimentan pérdida de volumen no deseada en la cara, el pecho o los glúteos, lo que los lleva a buscar alternativas no quirúrgicas. AllClae ofrece una respuesta: mientras que el producto Renuva, de la organización sin ánimo de lucro MTF Biologics, inyecta hasta tres centímetros cúbicos de grasa, AllClae permite volúmenes de hasta 25 cm³, ampliando las posibilidades de relleno. Desde mayo de 2025, el fabricante ha reportado más de 2 000 pacientes tratados, y en Reddit circulan varios hilos con dudas sobre el procedimiento. El modelo de negocio plantea interrogantes éticos. En EE. UU la legislación sobre donación de tejidos varía según el estado. Tiger Aesthetics ha enfrentado una prohibición de distribución en Nueva York y ha presentado una demanda reclamando al menos 500 000 dólares por ventas perdidas, mientras busca nuevos bancos de tejido en otros estados. El formulario de donación que se entrega a los fallecidos no indica explícitamente si su tejido será usado para productos comerciales como AllClae, lo que genera controversia sobre el consentimiento informado y el aprovechamiento de un gesto altruista para fines lucrativos.