Evolución del ojo humano: de un “gusano cíclope” a dos órganos visuales

Un estudio publicado en *Current Biology* revela que la retina de los vertebrados modernos proviene de un ancestro con un solo ojo central hace unos 600 millones de años. El equipo, liderado por científicos de la Universidad de Lund, demostró que los dos ojos actuales surgieron al reutilizar y dividir esa única estructura fotorreceptora. Los investigadores explican que, en los océanos precámbricos, el organismo precursor poseía un sistema visual centralizado, comparable a un “cíclope”. A partir de esa única unidad, la evolución tomó parte del tejido ocular y lo desplazó lateralmente, formando los dos ojos que caracterizan a los vertebrados. El hallazgo contrasta con la visión tradicional, que sostenía que la retina se originó a partir de dos precursores laterales independientes. Este descubrimiento se inscribe en la línea de investigación iniciada por el biólogo visual Dan‑E. Nilsson, quien en 2009 y 2013 describió los pasos evolutivos básicos del ojo: aparición de fotopigmentos, plegamiento de la membrana para crear una “copa” y desarrollo del cristalino como óptica de enfoque. El nuevo estudio aporta el eslabón faltante, mostrando cómo la naturaleza reutilizó un ojo central prehistórico en lugar de crear estructuras nuevas desde cero. El “gusano cíclope” no desapareció por completo. Sus vestigios persisten en la glándula pineal, presente en reptiles y anfibios modernos como un “tercer ojo” sensible a la luz que regula los ciclos circadianos. La investigación de Lund ofrece una pieza clave para entender el origen de la visión humana, enlazando la biología de un ancestro precámbrico con la complejidad del ojo moderno.