Operación Traslado

La operación del Gobierno para realojar a los inmigrantes llegados a Ceuta desde Marruecos durante la avalancha del 30 de julio y tramitar su solicitud de asilo o iniciar su devolución a sus países de origen se enfrenta a una odisea burocrática de años. El proceso es complejo y faltan funcionarios policiales para realizar las identificaciones con rapidez. La resolución de un procedimiento de petición de asilo puede demorarse durante años. La Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional sigue resolviendo casos de la anterior crisis migratoria, en mayo de 2021. En junio, la Sala rechazó el recurso de un marroquí que solicitó asilo con fecha 12 de agosto de 2021, al no acreditar persecución personal e individualizada en su país por motivos previstos en la Convención de Ginebra de 1951. Otro marroquí que entró en España el 18 de mayo de 2021 también vio rechazada su solicitud, al no describir una situación que justificara la concesión de la condición de refugiado. La práctica totalidad de solicitudes presentadas por marroquíes son rechazadas por Interior y, posteriormente, por la Audiencia. Los marroquíes alegan que buscan escapar de la miseria y aprovechar las oportunidades laborales en España, pero esto no es un motivo legal para obtener el asilo. Solo se concede asilo cuando existen indicios de temor fundado a una persecución, como en el caso de personas que han sufrido persecución por motivos específicos. El dispositivo para realojar a los inmigrantes llegados a Ceuta arrancó a trompicones, después de la entrada masiva sin precedentes. La Audiencia Nacional sigue resolviendo casos de la anterior crisis migratoria, lo que demuestra la complejidad y lentitud del proceso. Los marroquíes se han acostumbrado a pedir asilo en los últimos años, y es previsible que buena parte de los que ahora están en Ceuta lo hagan, aunque sus solicitudes sean denegadas.