Incendio de Los Gallardos deja 14 muertos y exige mejoras de alerta

Un mes después del incendio que arrasó Los Gallardos el 9 de julio, los vecinos que perdieron a 14 personas exigen sistemas de alerta más eficaces y rutas de evacuación mejor señalizadas. La tragedia, que consumió 5 400 hectáreas y provocó una veintena de heridos, sigue marcando la vida de los habitantes de Bádar y de los pueblos colindantes. El fuego, que se originó en la barriada de Almocázar y se propagó rápidamente, dejó el 84 % del término municipal de Los Gallardos carbonizado. En Bádar, epicentro de la catástrofe, la mayoría de las muertes se concentró en un solo pueblo donde todos se conocen. Testigos relatan cómo el humo se hizo visible a las cinco de la tarde mientras trabajaban en sus casas; la llama cruzó la madrugada y, en cuestión de horas, consumió casi 4 000 hectáreas. Los alcaldes de los municipios afectados, entre ellos Pedro Ridao de Antas, describen el paisaje “desolador” y la sensación de “susto en el cuerpo” tras el avance del fuego. En el relato de Celeste Picken, una holandesa residente en Bádar desde hace doce años, el incendio surgió “probablemente por la caída de un cable de alta tensión abandonado”. Ella recuerda haber visto el humo acercarse rápidamente mientras trabajaba en su teletrabajo y subraya la necesidad de que futuros incidentes se eviten mediante una infraestructura más segura. Los afectados también lamentan las secuelas psicológicas que persisten en la comunidad, describiendo el recuerdo de los vecinos fallecidos como omnipresente.